¿TODOS SOMOS PARTE DEL FOLKLORE PERUANO?

Por: Alberto Eyzaguirre García* 

·         A propósito del “Día Mundial del Folklore”

 Hace 156 años, un 22 de agosto, se publicó en el diario inglés “The Athenaeum” una carta firmada por Ambroises Merton (seudónimo del antropógo William John Thoms), quien propone el término FOLKLORE para denominar a lo que hasta entonces era conocido sólo como “antiguedades populares” y también “literatura popular”, y que obviamente abarcaba mucho más. Desde entonces, el compuesto sajón ha resultado muy útil en el mundo entero para delimitar el campo de estudio y desarrollo de la cultura popular, a pesar de la carga peyorativa que se le atribuye en países solapadamente racistas como el nuestro y los demás sudamericanos. Esa carga peyorativa ha impulsado a muchos estudiosos y artistas populares ha proponer un cambio de denominación, sin embargo, debemos ser claros en que, al cambiar la palabra “folklore” por, digamos, “cultura popular”, ese cambio por sí no modificará un ápice la actitud racista y discriminatoria imperante.

 La celebración del “Día Mundial del Folklore” en el país se inició en 1969 debido a la propuesta del desaparecido Josafat Roel Pineda, entonces jefe del Departamento de Folklore de la Casa de la Cultura y por acuerdo adoptado en la Convención Nacional de Folklore de 1968. Pero, ¿Somos todos parte de esta celebración? ¿O sólo es un asunto de los artistas populares: músicos, artesanos y danzantes? La respuesta es sí, por supuesto que todos formamos parte de esta celebración, independientemente de nuestros prejuicios e ideas equivocadas.

 El folklore peruano cuyo tronco principal es la cultura andina, es integrador y dinámico pues aprendió a sobrevivir a 5 siglos de opresión, asimilando creativamente lo hispano y conservando lo propio. El folklore nacional encierra en sí el alma y el espíritu del ser peruano: seamos de origen serrano, costeño o selvático. Es aquello que nos permite reconocernos como peruanos, si acaso estamos en el extranjero. Es el lenguaje común que cobijamos dentro, en algunos dormido, en otros despierto y pujante. Todo peruano sabe que, donde estemos, al escuchar un huayno, un tondero, un sikuri, un vals, un festejo, un changanakuy, etc; determinados hilos internos e inconscientes dentro de nosotros se moverán y sentiremos una vibración, un calor especial, porque es la sangre de nuestra nación que se agita, la nación de “Todas las Sangres” descrita por nuestro hermano mayor, el gran José María Arguedas.

  

15/08/2002

*aeyzaguirre63@gmail.com

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